Confección del silaje
La realidad es que la alta producción de este cultivo en el momento de cosecha no puede aprovecharse eficientemente “en verde” por lo que se precisa un método de conservación de este material, pero hay que tener en cuenta que todo método de conservación de forrajes supone unas pérdidas en cantidad y calidad respecto al material original, además de suponer unos costes añadidos a todo el proceso de producción de alimentos.
Realización del ensilado
Todas las prácticas recomendables a la hora de hacer un ensilado de forrajes tienen por objetivo el reducir en el tiempo la fase aerobia y favorecer la fermentación láctica en la fase anaerobia descrita.
Las claves para la correcta conservación del forraje de maíz, planta entera, mediante ensilado son:
• Estado de la planta en el momento de cosecha.
• Intensidad del “picado”.
• Transporte y llenado del silo.
• Pisado de la masa a ensilar.
• Sellado del silo
• Evitar contaminaciones de la masa de silo
Existen dos fases dentro del silo:
FASE AEROBIA o de oxidación.- Las horas o días inmediatamente posteriores al ensilado, cuando todavía existe una cantidad más o menos importante de aire (oxígeno) dentro de la masa de silo, se dan procesos de respiración de las células de las plantas según la reacción
FASE ANAEROBIA o de fermentación.- Se inicia una vez consumido el oxígeno presente en la masa de ensilado. Actuan bacterias anaerobias que degradan los HC en ácido láctico (fermentación láctica) o en ácido butírico y ácidos grasos volátiles (fermentación butírica) y así mismo, en esta última, los aminoácidos se degradan en amoníaco, aminas y ácidos grasos volátiles.
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